Críticas a la maternidad, opiniones y consejos no deseados

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Cuando eres madre te conviertes en el blanco de numerosas críticas respecto a la forma que tienes de criar a tus hijos. No solo desde que damos a luz, sino desde el mismo momento en el que anunciamos nuestro embarazo, ya nos darán mil opiniones diferentes sobre como criarlos, y todas esas opiniones tendrán un factor común: que la persona que nos la da siempre tiene la razón y todo lo demás es erróneo.

Como consecuencia de esos consejos y opiniones no solicitadas, se unirán las dudas, los miedos, el enfado, etc., lo que nos hará darle muchas vueltas al mismo asunto, e incluso llegar a cuestionarnos si realmente lo estamos haciendo bien.

Desde que Álvaro nació, o mejor dicho, desde el momento en que decidimos anunciar nuestro embarazo, hemos llegado a oír de todo: desde cómo y cuándo debemos alimentar a nuestro hijo, hasta cómo debemos educarlo (como sabéis, a Álvaro lo estamos educando de modo bilingüe en casa y también por ello recibimos críticas). Y no debemos olvidar consejos como si mi niño debería abandonar el chupete ya, porque ya es muy mayor (ejem… ¿mayor?). Hay tiempo para todo y lo dejará cuando tenga que dejarlo.

Estos consejos no solo vienen de familiares o amigos, sino de todo el mundo, incluidos los desconocidos en la calle.  Y no es que no tengan buena intención, sino que según la forma de decirlo y el momento, pueden resultar más o menos molestos y en muchas de estas ocasiones las mamás respondemos a la defensiva y en otras, acabamos aceptando un consejo que nos gusta (ya sea solicitado o no) tras haber reflexionado al respecto.

Y… ¿Cómo afronto estos consejos y opiniones no solicitados? Pues lo cierto es que desde que Álvaro nació he pasado ya por diversas fases. Primero vino la fase en la que todo lo que me decían me molestaba e intentaba justificar el por qué lo hacía, para hacer ver que lo hacía correctamente. Después pasé por la fase de decir que si a todo, fuese lo que fuese y finalmente, he llegado a desarrollar un oído selectivo, es decir, que solo escucho lo que me interesa y listo.

Eso sí, aunque en muchas ocasiones hago como quien no se ha enterado, en otras respondo, pero siempre con cortesía (se puede contestar, pero con educación). Al fin y al cabo, voy a seguir haciendo lo que yo considere mejor para mi hijo.

Como bien dice Pilar Martínez, de “Maternidad Continuum”, las críticas a la maternidad pueden ser consideradas violencia, ya que la persona que las recibe se siente atacada, herida, indefensa, etc.

No dejemos que debido a los miedos, a nuestra falta de experiencia, etc. terminemos haciendo caso a consejos que nos apartan de nuestros principios, de nuestra identidad, porque os diré algo: no por ser unos padres jóvenes e inexpertos somos peores, todo lo contrario… cada uno cría a sus hijos lo mejor que puede y hace aquello que cree mejor para ellos. No todos los niños son iguales y lo que a unos padres les ha funcionado a otros no.

¿También recibís muchas críticas al respecto? ¿Cómo actuáis ante ellas?

2 Comments

  • Hola, entra diferente cuando ves que alguien genuinamente quiere ayudar y quien parece que quiere imponerte su punto de vista. A pesar de que al fin y al cabo vamos a educar cómo mejor nos parece, no está mal prestar oido y aceptar los buenos consejos, es mi consejo..jajaja, saludos !

    • Cristina Cristina dice:

      Soy de tu opinion y como digo en el post, muchas veces, tras meditarlo aceptamos un consejo que nos han dado y nos parece bueno, pero muchas veces llegamos a saturarnos con personas que nos lo cuestionan todo.

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